La guía
Cómo encontrar buenas fuentes para tus afirmaciones
Casi todo texto con citas se atasca en la misma pregunta: ¿quién dijo esto primero, y dónde? Sabes que la afirmación es cierta, recuerdas a medias el artículo, y el buscador te da dos páginas de resultados que casi encajan.
Buscar fuera del documento rompe el ritmo. Copias la frase en un buscador, abres artículos en pestañas nuevas, vuelves e intentas recordar cuál querías citar.
Qué cuenta como fuente académica
Una fuente académica la escriben investigadores para investigadores y se revisa antes de publicarse: artículos de revista revisados por pares, libros académicos y comunicaciones de congresos. Los preprints son investigación compartida antes de la revisión por pares; pueden ser útiles y recientes, pero merecen una advertencia.
Para cada afirmación que no sea de conocimiento común, quien te lee debería poder seguir una cita hasta una prueba. El objetivo no es citar más, sino citar bien: la fuente que de verdad respalda la frase en la que está.
Tres formas de buscar
Las buenas búsquedas combinan las tres.
- Búsqueda por palabras claveTérminos clave y sus sinónimos. Rápida, pero solo encuentra artículos que usan tus palabras.
- Rastreo hacia atrásLee la lista de referencias de un buen artículo para ver en qué se basó.
- Rastreo hacia delanteMira quién ha citado un buen artículo desde entonces para encontrar trabajos más nuevos y respuestas.
Paso a paso
- Afirmación
- Términos
- Búsqueda
- Valoración
- Cita
Escribe primero la afirmación en una frase. Elige los dos o tres términos que llevan su significado y prueba sinónimos para cada uno. Busca y repasa títulos y resúmenes en busca de artículos que pongan a prueba tu afirmación en vez de mencionarla de pasada.
Valora cada candidato: dónde se publicó, si se revisó por pares, si se ha retractado y si sus resultados encajan de verdad con tu frase. Después cítalo en la frase que respalda, no amontonado al final del párrafo.
Errores habituales
Evita: Citar un artículo solo por su resumen
Mejor: Lee la parte que respalda tu afirmación
Evita: Pasar por alto retractaciones y preprints
Mejor: Comprueba el estado antes de citar
Evita: Una fuente débil para una gran afirmación
Mejor: Respalda las afirmaciones fuertes con pruebas fuertes e independientes
Un ejemplo resuelto
Afirmación: los estudiantes que duermen menos recuerdan peor lo que estudiaron el día anterior. Aparecen tres candidatos: un estudio revisado por pares que midió el recuerdo directamente, un preprint con una muestra pequeña y una revisión que menciona la relación en una frase.