La guía
Usar la IA en tus trabajos sin saltarte las normas
La IA puede hacer los trabajos más rápidos y menos estresantes, pero las universidades ponen límites claros. Estos tres hábitos te mantienen en el lado correcto.
Consulta primero la normativa
Las normas cambian entre universidades y a menudo entre asignaturas. Algunas permiten la IA para planificar y redactar, otras la prohíben en trabajos evaluados. Lee la guía de tu asignatura y pregunta a tu profesor si algo no está claro.
Cuando la ayuda de IA está permitida, normalmente te piden explicar cómo la usaste. Una declaración breve y sincera es mejor que adivinar qué cuenta.
Las ideas, tuyas
Lo que se evalúa es tu argumento. Usa la IA para superar la página en blanco, pulir frases torpes y revisar la gramática, pero decide tú tu postura y tus ideas.
Una buena prueba: ¿podrías explicar cada párrafo con tus palabras si tu profesor te lo pidiera? Si no, reescríbelo hasta que puedas.
Comprueba cada fuente
Las referencias inventadas son una de las formas más rápidas de perder puntos, o algo peor. Abre cada fuente que cites y comprueba que dice lo que afirma tu frase.
Prefiere fuentes revisadas por pares, indica cuándo citas un preprint y nunca cites un artículo que no hayas al menos hojeado.